Noche de bodas y revelaciones
Isa Belmonte
La música invade todo el espacio, las personas más jóvenes bailan alocadamente mientras los más formales fuman en un salón aparte y se mantienen en sus mesas, Mario se mantiene en la pista conmigo por obligación, se quiere ir desde que llegamos, pero es nuestra maldita fiesta y debemos terminarla, me pego a él cuando la música se vuelve más lenta, me toma de la cintura y yo rodeo su cuello con mis brazos, me besa con lentitud, despacio, sin apuros,