Capítulo setenta. Las líneas que se cruzan
El nombre de Alexandra Hale volvió a ocupar titulares al amanecer.
No como víctima.
No como heredera perdida.
Como directora ejecutiva interina del Grupo Hale.
Daniel leyó la noticia en silencio mientras el sol apenas comenzaba a filtrarse entre los edificios.
—Lo hiciste —dijo finalmente.
Alexandra cerró el correo en su laptop y apoyó la espalda en la silla.
—No. —Lo miró—. Lo reclamé.
Carlos apareció con el teléfono aún en la mano.
—Eleanor pidió una