Capítulo sesenta y siete. En el calor de un hogar.
El auto se detuvo frente a la casa con la fachada de ladrillos cálidos y ventanas amplias que Kyan había remodelado con esmero meses atrás. La brisa del atardecer soplaba con suavidad, como si también quisiera acariciar la calma recién encontrada que envolvía a la familia.
Nicole bajó del vehículo con una sonrisa cansada pero sincera. Aún sentía el eco del viaje en sus piernas, pero su corazón iba ligero. No solo por el anillo que brillaba en s