66. El verdadero viaje apenas comienza
Capítulo sesenta y seis. El verdadero viaje apenas comienza.
El sol comenzaba a descender sobre Espe, tiñendo el cielo de tonos rosados y dorados. Las olas rompían suavemente contra la orilla, como si el mar también quisiera preservar la quietud de ese momento, el último día de ese paréntesis que había cambiado tantas cosas. Nicole caminaba con lentitud por la playa, con una mano sobre su vientre y la otra entrelazada con la de Kyan.
A lo lejos, Millie recogía conchas con la ayuda de una de las cuidadoras del resort. Su risa se perdía con el viento.
—Nunca imaginé que este viaje terminaría así —dijo Nicole, con una sonrisa serena en los labios.
Kyan la miró de reojo, deteniéndose para observarla con detenimiento. Tenía el cabello suelto, algo despeinado por la brisa, y los ojos encendidos por una luz nueva. Era la misma Nicole de la que se había enamorado a los dieciocho… pero también una completamente diferente. Más fuerte. Más segura.
—¿Y cómo imaginabas que terminaría?
—Con nosotro