66. El verdadero viaje apenas comienza
Capítulo sesenta y seis. El verdadero viaje apenas comienza.
El sol comenzaba a descender sobre Espe, tiñendo el cielo de tonos rosados y dorados. Las olas rompían suavemente contra la orilla, como si el mar también quisiera preservar la quietud de ese momento, el último día de ese paréntesis que había cambiado tantas cosas. Nicole caminaba con lentitud por la playa, con una mano sobre su vientre y la otra entrelazada con la de Kyan.
A lo lejos, Millie recogía conchas con la ayuda de una de las