Capítulo cuarenta y siete. La verdad no firmada
El primer golpe no llegó desde un tribunal.
Llegó desde la prensa.
Alexandra lo supo incluso antes de ver el titular. Bastó con el silencio tenso de Daniel esa mañana, con la forma en que dejó el teléfono boca abajo sobre la mesa, como si quemara.
—Ya salió —dijo él finalmente.
Alexandra respiró hondo.
—¿Qué dijeron?
Daniel deslizó el celular hacia ella.
“¿MATRIMONIO POR AMOR O POR CONVENIENCIA? DOCUMENTOS DEL CASO HALE REABREN DUDAS.”
Debajo, una foto tomada sin permiso: ella saliendo del edificio, Daniel con una mano protectora sobre su espalda, Liam entre ambos.
Alexandra sintió un vuelco en el estómago.
—Están usando a Liam —susurró.
—No muestran su cara —respondió Daniel, aunque su voz estaba tensa—. Pero sí, lo están usando.
Carlos apareció en la cocina con el gesto grave.
—Esto va a escalar rápido. Valeria filtró lo justo para sembrar duda, no lo suficiente para demandar por difamación.
Alexandra dejó el teléfono sobre la mesa.
—Q