Capítulo diecisiete. Cuando tocan lo que es tuyo
Valentina supo que algo estaba mal antes de siquiera entrar al edificio.
Había periodistas.
Dos cámaras.
Un murmullo raro.
Su nombre.
—¿Qué…? —susurró.
Y entonces vio el titular en una pantalla de teléfono.
“Valentina Ríos: ¿Embarazo oportunista para atrapar a un millonario?”
El aire se le fue de los pulmones.
—No… no… no…
Alguien gritó:
—¡Valentina! ¿Es cierto que buscaste a Marcos Hale para asegurar tu futuro?
—¿Fue un plan?
—¿Desde cuándo sabí