Capítulo quince. Dormir juntos no era el plan.
Valentina sabía que había cometido un error. Uno enorme, gigante e irreversible. Porque cuando abrió los ojos… Marcos Hale estaba dormido a su lado.
Y no en plan “me quedé en el sofá”.
No.
Estaba en su cama. Con el brazo sobre su cintura. Respirando contra su cuello como si ese fuera su lugar natural en el mundo.
Valentina se quedó completamente quieta.
—No entres en pánico —se susurró así misma—. Solo es un hombre. Uno alto, guapo, peligrosamente