Capítulo catorce. Besarte cambia las reglas.
Valentina no recordaba en qué momento dejó de pelear.
Tal vez fue cuando Marcos empezó a aparecer en su cocina por las mañanas como si vivir allí fuera lo más natural del mundo.
O cuando la miraba el vientre con una mezcla de orgullo, asombro y ternura que le desarmaba el carácter.
O cuando dejó de decir “esto es temporal”…
y empezó a pensar “¿y si no?”
Esa era la parte peligrosa.
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