2 horas más tarde.
Javi y Ophelia siguieron la dirección que Helena le había dado. Efectivamente tenía
razón. El taller estaba a un par de kilómetros del bar. En cierto punto, reconoció el lugar
donde Polo la había dejado a su suerte. Un escalofrío rondó por su cuerpo de sólo
recordarlo.
Eso la hizo pensar aún más sobre los acontecimientos, no podía reconocer lo que era real
o un montaje. De todas formas, estaba completamente comprometida en averiguar todo lo
que pasaba en su pequeño