La ciudad se perdía rápidamente por la ventana del auto. A toda velocidad Javi manejaba hasta donde le había indicado ella. Si quería ganar este juego, tenía que ser más rápida. Mas hábil. Mas inteligente.
Por el momento le llevaban ventaja, aunque no tenía idea qué tanta. Sin embargo, suponía que no era mucha.
—¿Qué hacemos aquí?.—preguntó Javi cuando se bajaron.
—Siguiendo mi pista principal.
Al frente del bar que visitaron la noche pasada, Ophelia pretendía averigua