En la oscuridad de la noche, Ophelia se vio caminando en una calle alumbrada por
pequeños focos que dejaban sus rastros en el asfalto húmedo. Estaba descalza, sus pies
sentían el frio con cada paso que daba. Rodeada de un bosque por ambos lados, no tenía
otra opción que seguir adelante.
Al final del camino, notó a una mujer de espaldas a ella con un hermoso vestido rojo de
encajes, la tela se deslizaba por el camino dejando rastros de pétalos rojos.
Poco tiempo transcurrió hasta que p