Mundo ficciónIniciar sesiónEl penthouse de Thiago olía a comida italiana y a la promesa de una noche tranquila. Una rareza en las últimas semanas de caos.
Ximena estaba sentada en el comedor, observando cómo Lorena disponía los platos con eficiencia maternal. La chef había preparado pasta casera con salsa de tomate fresco, ensalada caprese y pan de ajo que hacía que el estómago de Ximena rugiera de hambre.
—Come bien —ordenó Lorena, se&nt







