Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa ambición no conocía límites morales. No se detenía ante la sangre, la lealtad o el amor. Era un monstruo insaciable que devoraba todo a su paso, y Damián Alcántara acababa de alimentarlo con la noticia más explosiva de su vida.
El sobre manila golpeó el escritorio de caoba con un sonido seco que resonó en las paredes forradas de libros jurídicos. Damián lo observó durante cinco segundos eternos antes







