Por la noche me estaba vistiendo ya que Antonello me llamó por teléfono y me dijo que iba a recogerme a la casa sobre las ocho, cuando empezó a sonar mi movil, lo cogi enseguida viendo un numero que no conocia, contestando enseguida a la llamada
— ¿Quién es? — pregunté
— Alexandra, qué hace usted en México, no es lo que acordamos, o regresa a Sicilia inmediatamente o nuestros agentes la detendrán allí para traerla y irá directamente a la cárcel, usted decide — me dijeron
— Lo siento mucho per