CAPÍTULO 45: CASTÍGAME.
Aunque la música del bar seguía silenciada, Madeleine comenzó a moverse como si la canción más sensual del mundo estuviera resonando por los altavoces. Su cuerpo comenzó a retorcerse contra el cuerpo de Fabien de forma provocativa, mientras las manos de él le recorrían las caderas y la cintura.
Sonriendo con picardía y tratando de hacer las paces con su hermano, Angeline dio unas palmadas a la multitud, ordenándoles apartar la mirada de la pareja y seguir en sus propios asuntos para darles pr