Capítulo 84.
POV Lola
Entré a la mansión temprano, con el libreto en la cabeza. No había margen para errores.
Los guardias me saludaron sin sospechar. Llevaba la ropa que Mila usaría para una mañana cualquiera: discreta, sin brillo, la blusa blanca y el cabello recogido. Nada llamativo.
Caminé con paso seguro hasta el vestíbulo. Una de las empleadas se me acercó.
—La señora Mila está en la terraza con los niños —dijo.
—Perfecto. No la interrumpas iré a verla—respondí, fingiendo una sonrisa amable.
Seguí has