Capítulo 85.
POV Nicolás
Llegué a la mansión exhausto. El día había estado lleno de reuniones, contratos, llamadas de abogados, presupuestos y demás, no había tenido ni un segundo de tranquilidad. Encendí la luz del hall y pregunté sin ánimo a la primera empleada que apareció:
—¿Dónde está Mila? —dije.
Me miró con esa mezcla de respeto y miedo que tienen los empleados delante de los señores. Titubeó.
—Señor… está encerrada en su habitación. Dice que le duele la cabeza. No ha estado con los niños en toda la