Capítulo 62.
POV Sara
El sonido de la cachetada seguía retumbando en mi cabeza. Sentía la piel ardiendo en la mejilla, pero lo que más me dolía no era el golpe. Era la humillación. Entré a mi habitación tambaleándome, cerré la puerta de un portazo y me dejé caer contra ella, como si necesitara la madera para no desmoronarme.
El espejo frente a la cama me devolvió la imagen que nunca quise ver: mi rostro marcado, el rímel corrido, los ojos enrojecidos. Me vi débil. Y lo odié.
—Hijo de puta… —murmuré, con un