Capítulo 58.
POV - Mila
El despertar fue lento, como emerger desde el fondo de un mar oscuro. La primera sensación fue el calor: un calor firme y conocido rodeando mi mano. Abrí los ojos con dificultad y lo vi.
Nicolás estaba allí, a mi lado, dormido sobre la cama, su rostro hundido en la sábana y su mano aferrada a la mía como si temiera perderme. Su barba crecida le daba un aspecto agotado, pero también vulnerable. Moví un poco los dedos y él reaccionó al instante. Se enderezó de golpe, con los ojos rojos