Capítulo 41.
POV MILA.
Las palabras de Nicolás todavía flotaban en el aire, pesadas, insoportables.
Javier escapó de la cárcel.
Sentí que el suelo se abría bajo mis pies. Todo el aire de la habitación se volvió denso, como si las paredes me estrangularan. Me abracé el vientre por instinto, protegiendo lo único que ahora me importaba, mientras mi mente se hundía en un torbellino.
Nicolás me sostenía la mano, su rostro serio, pero en lugar de tranquilizarme, su silencio me encendió una urgencia interior. No p