La noticia del ultimátum a Lee Jae-hyun se extendió por la cúspide del Grupo Haneul con la velocidad de un incendio forestal. Sin embargo, no fue un susurro que se filtró, sino una declaración estratégica, cuidadosamente orquestada por aquellos que tenían más que ganar con la caída de Kang Ji-woo y la consolidación de la alianza. Y en el centro de esa orquestación, con la frialdad de un estratega militar y la gracia de una bailarina, se encontraba Choi Seo-yeon. Mientras Jae-hyun lidiaba con el