El día de la boda amaneció claro y sereno, como una bendición sobre los amantes. No fue una ostentosa ceremonia chaebol con cientos de invitados y una cobertura mediática voraz. Jae-hyun y Ji-woo habían elegido un camino diferente, uno que reflejaba la esencia de su amor: íntimo, significativo y profundamente personal.
El lugar elegido fue el Hanok "Flor de Loto", el mismo donde Lee Mi-sook y Ji-woo habían tenido su memorable encuentro. El patio central, adornado con delicadas linternas de pape