La Torre Haneul, normalmente un hervidero de actividad hasta bien entrada la tarde, se había vaciado en gran medida. Solo las luces de las oficinas ejecutivas y de algunos departamentos de soporte permanecían encendidas, pequeños puntos brillantes contra el lienzo oscuro de la noche de Seúl. Kang Ji-woo estaba terminando de organizar los documentos para el día siguiente, la quietud de la oficina acentuando la persistente tensión entre ella y Lee Jae-hyun. Él seguía en su despacho, una silueta i