El teléfono vibró sobre el escritorio. Richard lo tomó con calma, como si ya supiera lo que venía. Contestó sin ceremonias, apoyando el cigarro en el cenicero.
—¿Sí?
La voz al otro lado sonó precisa, fría.
—Señor Blackthorne, confirmamos que Migración aceptó abrir la investigación preliminar respecto al matrimonio de Julian Blackthorne y Kira Kovalenko. En los próximos días se le notificará formalmente para entrevistas y revisión de documentos.
Richard sonrió, apenas una curvatura en los labios