Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana llegó sin golpear puertas: luz inclinada sobre la piedra clara, olor a cardamomo recién molido y un rumor de patio que parecía conversar con el viento. La casa de Ahmed despertó como despiertan los lugares que conocen su propio pulso: primero el agua, luego el té, después los pasos. Kira abrió los ojos por el silencio y encontró a Damian con la boca entreabierta, dormido como quien conf&







