Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl avión descendió como si el mundo se inclinara hacia el sol. Desde la ventanilla, la tierra parecía infinita: dunas como olas congeladas, carreteras rectas como decisiones duras, y al fondo, en el borde donde el cielo se acuña, una ciudad que parecía hecha de arena y luz. Riad brillaba sin pedir permiso, orgullosa, inmensa, silenciosa desde lejos y viva desde dentro.
Julian ap







