Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana empezó antes que el sol. No por un llanto, sino por un calendario que marcaba con tinta azul una cita que parecía más un vértigo que un trámite: obstetra — 9:20 AM. Kira lo había escrito dos días atrás con letra apretada, como si la caligrafía pudiera darle forma al miedo. A esa hora, la casa tenía ese olor tímid







