Mundo ficciónIniciar sesiónLa casa olía a cosas que no salen en los noticieros: a jabón de manos, a pan recalentado, a ropa limpia doblada con prisa y puesta en cualquier silla. El penthouse estaba en penumbra; la ciudad entraba por las ventanas como un rumor que ya no imponía nada, apenas un zumbido de fondo, como la nevera cuando decide recordarte que existe. En la sala, el dinosaurio de Luka había quedado tumbado junto al moisés; en la c







