Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio del penthouse de Marcus era un esfuerzo por contener algo latente. Las luces amortiguadas proyectaban sombras largas que dibujaban murallas en los muros. Afuera, la ciudad pulsaba con su insistencia habitual; adentro, el aire tenía la textura de una cuerda tensa. Julian abrió la puerta con paso firme, pero su respiración traicionaba la alerta. Había aceptado venir porque Marcus lo había convocado: un mensaje cifr







