Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche todavía tenía un resto de luz cuando Marcus colgó y volvió a mirar la línea donde había escrito NO CONTESTAR A RICHARD. La frase en la libreta no era un gesto simbólico: era una orden. No permitió que el miedo lo paralizara; convirtió la rabia en un plan y el juramento en listas.
Primero llamó







