Mundo ficciónIniciar sesiónEl día había transcurrido con una calma engañosa. Afuera, el cielo se tiñó de ese gris apagado que precede a la lluvia, y la casa, con sus cortinas recogidas y las lámparas encendidas desde temprano, parecía un refugio cálido, ajeno a cualquier tormenta. Kira había pasado la tarde pintando pequeños bocetos —dibujos sencillos, más para distraerse que para terminar u







