Al escuchar sus palabras, puede comprobar que está enamorado o en camino de estarlo. Pero no se puede obligar a alguien a ver lo que está frente a él, al menos, no cuando él mismo no quiere verlo.
—Que no hable con nadie. Que no vea a nadie. — dice de improviso Rocco.
—Ya están hablando sobre ella. Por el hecho de traerla a la villa, de que estuviese contigo en la emboscada. — Rocco lo mira con intensidad, sus hombres tienen que dejar de hablar de Caterina o los matará