El tiempo pasa con lentitud y Luca los observa a todos sintiendo un gran peso en su alma; se vuelve a mirar a Steven, que de igual manera frunce el ceño. Don Alfredo, el tío de Rocco se acerca caminando con suavidad por el pasillo. Salvatore se pone de pie y trata de mostrarse fuerte.
—Le he fallado, señor —anuncia y todos se vuelven a mirar al señor Alfredo. —No pude protegerlo, señor. Lo siento mucho. —Luca se debate entre contarle la verdad a su amigo y compañero, tra