Matteo lo observa con detenimiento. El tipo es más alto que él, pero más delgado y menos musculoso, con una estúpida cara que en este momento quisiera desaparecer del mapa.
—Don Ettore, todo se llevó a cabo como se había planeado. Los Caligiuri era el único clan enemigo que podía organizar un ataque de esa envergadura. —El hombre lo observa sin comprender el motivo por el que le confió una tarea tan importante. —Al menos uno de los objetivos se cumplió y ahora los Caligiuri no podrán reclamar la