Se da cuenta de que lo que está sucediendo es muy serio al ver a Luca bajando de una de las camionetas. Por un segundo, piensa en regresar y pedirle a Luca que lo escuche y lo ayude antes y que no lo entregue con Rocco. Al final, decide alejarse, sabiendo que los hombres de Mancini no le hacen daño ni a los niños, ni a las mujeres y su familia estará a salvo.
Enciende su auto, que por precaución siempre lo parquea varias cuadras a la redonda de su casa y en lugares diferentes cada v