Mundo ficciónIniciar sesión
Ella se lleva de inmediato las manos al cabello, sabe que su moño está hecho un desastre y lo más probable es que no tenga nada del color vino tinto que se había puesto en los labios.
—Salvatore, encárgate de que a la señora Ruggieri y a su hijo no les falte nada. — Rocco se aleja con largos pasos y baja las escaleras.
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