Le empieza a doler la cabeza y Nicola está inquieto e irritable, no logra controlar la respiración y tiene la impresión de que las palpitaciones en sus sienes aumentan con cada minuto que pasa.
La mirada insegura de Caterina busca adaptarse a la oscuridad del lugar; el frío y la humedad que siente mientras escucha el repicar de sus tacones contra el suelo de cemento estremece cada poro de su cuerpo. Dentro de su cabeza, la idea de que puede estar equivocándose no deja de