La traición nunca llega envuelta en un lazo brillante. Más bien, se cuela sigilosa, como una sombra que se esconde detrás de la confianza más arraigada. Lo supe aquella noche cuando, por casualidad o por designio del destino, descubrí que uno de los betas más antiguos de la manada, alguien en quien todos confiábamos, había estado pasando información a El Filo.
No era cualquier beta. Era Marcus. Un hombre que había sido mentor para muchos, cuya lealtad parecía inquebrantable... hasta ese momento