Javier
—Yo digo que rompamos las puertas. Que arranquemos el coche y las atravesemos de frente —Víctor tenía una sonrisa traviesa en el rostro—. Después de lo que hizo Juan anoche, le vendría bien.
—También podría iniciar una guerra.
Él se encogió de hombros. —Mejor aún.
—Por mucho que me hubiera encantado estar a solas con Juan Figueroa —si tan solo para entender qué diablos estaba pensando al atacar a mi prometida en The Coop— no estoy interesado en pelear una guerra en dos frentes.
—Quizá no