UN BESO MÁS.
Después de algunas copas de vino de Marian y algunos whisky de Omar, la lluvia comenzó a caer, el frío fue bastante intenso, la chimenea de la cabaña con los leños encendidos tenuemente, la cabaña parecía más acogedora que nunca, la música sonaba suavemente al son de Ele Layik.
Omar le ofreció su mano a Marian, quien estaba ya un poco feliz con la copa de vino dando vueltas en su cabeza, ella se levantó del sofá y tomó la mano de Omar.
-¿Bailamos otra ve? preguntó él con aquella vos tan sensual