ES MI CORAZÓN.
-Es tuyo, tíralo si quieres, mira, vamos a hacer algo, este es mi corazón, tú sabrás lo que haces, dijo él levantándose de la silla en donde estaba.
Marian no esperó que Omar dijera semejante cosa, para él un regalo así no significaba un gasto tan grande, era uno de los hombres más adinerados del mundo, el hecho era que él lo había buscado, ya Glenda se lo había comentado en el apartamento.
-¿Tú corazón? Entonces lo guardaré y cuidaré con mi vida, dijo la chica sonriendo.
La chica se levantó qu