La noche se arrastraba lenta y pesada en el penthouse. Sophie yacía en la habitación de invitados, con las sábanas frías contra su piel, mirando el techo en penumbras. El rechazo de Cristian dolía como una herida abierta: no dormir juntos, no tocarse, solo ese muro invisible que él había levantado. Se sentía rechazada, como si su amor fuera una carga que él no quería llevar. Las lágrimas rodaron por sus mejillas, pero las secó con rabia. No se rendiría. Si él dudaba, ella le mostraría la verdad:
GLORY ESCRITORA
¡Hola! gracias por leerme, y recuerda, dejarme tu comentario y reseña. Gracias por haberme acompañado en la primera parte de esta historia, espero que la hayan disfrutado.