Pov Viktor
La llamada de Blanca me dejó sumergido en una tormenta. Me quedé un segundo mirando la pantalla oscura del celular, como si ahí pudiera encontrar alguna respuesta que no me destrozara más.
Cuando quise salir de nuevo, Paula apareció en el pasillo, con los brazos cruzados y esa cara de reproche que ya me tenía harto.
—Viktor, ¿a dónde vas otra vez? Acabas de llegar. ¿Otra vez vas a salir corriendo por ella?
—No tengo tiempo —la corté.
—Siempre dices lo mismo; no olvides lo que te dije