Pov Viktor
La llamada de Blanca me dejó sumergido en una tormenta. Me quedé un segundo mirando la pantalla oscura del celular, como si ahí pudiera encontrar alguna respuesta que no me destrozara más.
Cuando quise salir de nuevo, Paula apareció en el pasillo, con los brazos cruzados y esa cara de reproche que ya me tenía harto.
—Viktor, ¿a dónde vas otra vez? Acabas de llegar. ¿Otra vez vas a salir corriendo por ella?
—No tengo tiempo —la corté.
—Siempre dices lo mismo; no olvides lo que te dije antes, una más y no sabrás de mí, ni de tu hijo.
—Hazlo, vamos, adelante, yo mismo te ayudare a empacar. Pero no olvides quien soy y lo que puedo hacer, no habrá lugar donde puedas enconderte de mí, y cuando te encuentre desearas que eso no haya pasado.
—¿Seguirás arruinando la vida por una mujer que ni siquiera te pertenece? —dijo finalmente.
Me detuve, aprete mis puños, quise gritarle que Catalina nunca había pertenecido a mi padre; que su matrimonio era una jaula y que yo era el único que l