Narrador omnipresente
La noche seguía su curso; fuera, la calle estaba en silencio; adentro, cada rincón parecía cargado de recuerdos que se negaban a dormir. Viktor descansaba en el sofá, con los ojos cerrados, pero la mente alerta. Blanca, en su habitación, observaba el techo, contando grietas invisibles mientras el cansancio la vencía poco a poco.
El sueño no fue amable con ella.
Se vio a sí misma en su sala, una tarde cualquiera que ahora sabía que no lo era. La puerta principal se abrió d