Mundo ficciónIniciar sesiónCien guerreros marchan hacia muerte cierta—y cada uno sabe que no todos regresarán.
El amanecer rompió sobre las montañas con una frialdad que penetraba hasta los huesos. Observé desde la entrada de la fortaleza mientras cien guerreros se reunían en formación, sus rostros duros como piedra tallada, sus ojos reflejando la certeza de lo que vendría.
Cincuenta portaban el estandarte plateado de la Manada del Crepúsculo, la tela ondeando con un susurro fantasmal en el viento matutino. Los otros cincuenta levantaban el rojo sangre del Norte, un color que parecía premonitorio bajo aquella luz grisácea. Dos manadas que jamás habían luchado juntas, unidas ahora por necesidad y desesperación.
—Es una locura —murmuró Theron a mi lado, sus brazos cruzados sobre el pecho—. Cien contra cientos. Las matemáticas no mienten, Seraphine.
—L







