Mundo ficciónIniciar sesiónLa carta llegó al amanecer.
No con un mensajero oficial. No con el sello pomposo que Kaelen solía usar para proclamaciones importantes. Llegó envuelta en tela manchada de barro, atada con un cordel simple, dejada en el umbral de mis habitaciones como si quien la hubiera traído temiera ser visto.
Ash la olisqueó con descon







