C89: FUE ELLA QUIEN LO PROTEGIÓ.
Los guardias que habían seguido a Asherad llegaron hasta el lugar donde yacía el cuerpo sin vida del intruso. El Alfa, aún en su forma de lobo, los miró con severidad y les dio una orden.
—Averigüen de dónde salió este lobo, y luego encárguense del cuerpo.
—Sí, Alfa —respondieron al unísono, inclinando la cabeza en señal de obediencia.
Asherad no añadió nada más. Se alejó de allí y, una vez que estuvo fuera de la vista de los demás, recuperó su forma humana. Otro guardia se aproximó y le entregó una túnica para que pudiera taparse.
Sin perder tiempo, regresó al interior de la mansión y subió hacia la habitación donde se encontraba su hijo. Al llegar, lo primero que vio fue a Sigrid. Estaba de pie con el cachorro en brazos, acunándolo con movimientos suaves, dándole pequeñas palmadas en la espalda para tranquilizarlo. El llanto había cesado casi por completo.
Al verlo entrar, Sigrid se acercó a él.
—Alfa… ¿Qué ocurrió? ¿Todo está bien? ¿Usted se encuentra bien?
—Dime tú primero —replic