C280: LAS HEMBRAS NO ESTÁN PERMITIDAS.
Gael se apartó de las manos de Damián.
—Deje de juzgarme —declaró—. Es muy fácil hacerlo desde su comodidad, desde ese mundo perfecto en el que siempre ha vivido, desde su cuento de hadas. Pero este es el mundo real. Yo no tengo el lujo de perder el tiempo soñando con libertades imposibles ni con vidas ideales que jamás se cumplirán. Esto es lo que soy, y estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario para mantener el lugar que he conseguido.
Gael dio un paso atrás, como si quisiera cerrar defini