Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana había llegado con esa anticipación artificial que precedía a las transformaciones forzadas. Aryanna observaba desde la ventana trasera del Mercedes cómo las calles de Polanco desfilaban con su opulencia característica, cada boutique y galería un recordatorio de que el dinero podía comprar cualquier cosa, incluyendo identidades nuevas.
Silvain no había hablado desde que salieron de la mansión. Iba sentado a







