—Cálmese, señor Colmenares. No he terminado. Dije que el video es real, pero usted no se acostó con esa mujer.
Rubén levantó la mirada bruscamente. Sus ojos, llenos de dolor, buscaron con asombro el rostro del hombre.
—¿Cómo? ¿Qué quiere decir con eso? ¿Podría usted explicarse mejor, por favor. Esto es importante para mí.
El hombre sonrió abiertamente esta vez y abrió su maletín, sacando un sobre acolchado.
—Señor, usted estaba muy ebrio. Se puede ver claramente en el video original, aunque el